1 de marzo de 2026
PRESIDENTE DANIEL NOBOA RENUEVA ESTADO DE EXCEPCIÓN EN ECUADOR POR 30 DÍAS
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, renovó el sábado 28 de febrero de 2026 el estado de excepción que rige en varias zonas del país por “grave conmoción interna”. La medida se extenderá por 30 días adicionales e impacta directamente a nueve provincias y tres municipios, consideradas como focos de violencia vinculada a estructuras del crimen organizado.

Las provincias incluidas son: Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos. Además, el estado de excepción alcanza a los municipios de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar).

Entre los derechos suspendidos, el decreto establece la inviolabilidad de domicilio y correspondencia, lo que permite a policías y militares realizar allanamientos inmediatos sin orden judicial previa durante operativos contra organizaciones delictivas.
Informes de inteligencia de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional detallan operaciones delictivas persistentes, con la medida buscando facilitar allanamientos e inspecciones para incautar armas y drogas.
La renovación ocurre tras un inicio de año violento, a pesar de que el Ejecutivo afirma una reducción de homicidios en zonas específicas como Guayaquil.

Nuestra provincia no ha sido incluida en esta renovación, a pesar de que en lo que va del 2026 se han registrado ocho asesinatos. La violencia y los delitos recientes generan inquietud en la población y en las autoridades locales, quienes demandan medidas efectivas para garantizar seguridad y protección ciudadana.
“Es preocupante que Imbabura quede al margen de estas medidas excepcionales, cuando los indicadores de violencia muestran que también estamos siendo golpeados por el crimen organizado”, señala un analista local.
La comunidad y los sectores de seguridad esperan que el gobierno evalúe el contexto regional y considere estrategias adicionales para proteger a los ciudadanos, no solo en las provincias incluidas, sino también en territorios con altos niveles de violencia aún sin intervención del estado de excepción.
