Luego de estos 31 días de conflictos, realidades y problemas vividos en la otrora ciudad pacifica de Otavalo, considero necesario comenzar a trabajar en la construcción de una nueva sociedad que contribuya a superar los grandes problemas políticos, económicos y sociales que afectan a Otavalo.

En suma, los anónimos conocidos de Otavalo no son tantos. Es cierto que no sabemos con exactitud quién es usted, pero quien en este momento lee este criterio, y por el hecho de haber vivido aquí durante 67 años, me atrevo a decir que, de una u otra manera, nos conocemos, sobre todo quienes compartimos la época de los años cincuenta en adelante. En líneas generales, en Otavalo todos nos conocemos.

Lo que no cabe duda de que usted es, para nosotros, el actor principal y constructor del proceso de desarrollo de Otavalo y por ende, del Ecuador.

Usted puede ser político, sindicalista, estudiante, profesional, científico, hombre o mujer, niño, joven, adulto o adulto mayor; puede pertenecer a los medios de comunicación, o ser dirigente de un grupo político, cultural, social o deportivo. Esté donde esté, usted comparte la preocupación por el desarrollo social, económico y político de Otavalo, del país y de la región. Usted busca un camino viable hacia una vida más justa, más humana y más democrática.

Usted tiene una posición ideológica y una convicción política contrarias a las dictaduras militares y oligárquicas. Está comprometido con la defensa de los derechos humanos, que incluyen la justicia social, la participación democrática y el bienestar económico, más allá de la simple, pero hoy más difícil, sobrevivencia.

Usted, que vive pacíficamente en Otavalo ,una ciudad diversa e intercultural y sabe que es crucial ,la paz, la cohesión social y el desarrollo ,usted que es orgullos que ante el mundo, seamos reconocidos por el respeto a la diversidad cultural, el cuidado de los espacios comunes y la prioridad de la interculturalidad y que todo este proceso ,contribuye a la creación de sociedades más justas, democráticas y enriquecidas mutuamente, fomentando valores como la solidaridad y el orden, que ayudan a combatir la discriminación, la xenofobia y otras formas de intolerancia.

Usted defiende la soberanía nacional del país dentro de un contexto de unidad humana y solidaridad universal. Sabe que la economía es el fundamento de la prosperidad y que el acercamiento entre culturas, originarias o no, con similares preocupaciones y objetivos, puede generar acciones conjuntas que mejoren la relación entre el ser humano y la naturaleza, que además sabe que ese intercambio de saberes, conocimientos y productos puede incluso viabilizar una economía popular y solidaria.

Usted es escéptico ante las soluciones fáciles y los discursos vacíos. Conoce bien la realidad de su entorno, la sufre y le preocupa. Tiene ideas propias y está dispuesto a escuchar otras propuestas que compartan la misma inquietud, mejorar la calidad de vida de todos, urbanos y rurales.

Usted busca el encuentro con quienes comparten sus preocupaciones y sabe que no hay solución posible si no es colectiva y organizada. Tiene intereses específicos, ya sea en el ámbito político o cultural, en las ciencias sociales, la economía, el trabajo comunitario, urbano, universitario o vecinal.

Usted puede ser una autoridad elegida democráticamente, estar afiliado, o ser adherente a un partido político o mantener una posición basada y crítica frente a las administraciones gubernamentales y las organizaciones políticas tradicionales. De cualquier forma, usted es un servidor público, un ciudadano observador y activo, comprometido con el quehacer político tanto en lo cotidiano como en lo social, general, público y comunitario.

Usted sabe que , la veracidad en el periodismo es esencial para mantener la confianza, la credibilidad y la función social de informar. Al presentar hechos verificados y contrastados, se protege a la ciudadanía de la desinformación, se fortalece la credibilidad de los medios y se cumple con la responsabilidad de brindar información que permita tomar decisiones conscientes y usted conoce también que la veracidad es el pilar ético que sustenta la credibilidad del periodista y del medio. Cuando se engaña o se miente, esa confianza se pierde, perjudicando tanto a la profesión como a la sociedad que depende de ella.

Usted ,profesa una religión que proclama el evangelio, enseña la fe y sirve a los demás mediante obras de caridad, que además difunde el mensaje y asume el compromiso de la comunidad de creyentes en sus localidades, fomentando así el crecimiento espiritual, el amor a Dios y al prójimo, y la vivencia de los principios de su fe.

Usted sabe , «que el derrochador siempre enfrenta dificultades, y que no debemos vivir de los demás como plantas parásitas. Es mucho más noble satisfacerse con un pedazo de pan que disfrutar de una suntuosa comida a costa del trabajo ajeno. Quien se siente satisfecho con lo que ha conseguido mediante el esfuerzo honesto vive en paz y con el corazón en reposo. Usted comprende que una vida limpia, animosa y honrada es ejemplo para los demás». Bahá´í Scriptures pag 453.

En definitiva, usted reconoce que la globalización puede ser una ventana a través de la cual todas las culturas se asomen para encauzar acciones comunes. Por ello, usted y todos nosotros debemos ser interventores en los asuntos públicos, participantes desde cada posición, profesional, política o comunitaria, trabajando, si aún no lo hemos hecho, en la formación de una nueva sociedad otavaleña, o por lo menos recuperando la que teníamos antes de estos nefastos 31 días

Buscar una nueva sociedad para vivir mejor en Otavalo es, en realidad, la única forma de resistencia frente a un modelo económico, social y cultural que no esté comprometido con la democracia, la paz social y la equidad. Un gobierno que no priorice políticas y programas de reducción de la pobreza, profundice las medidas contra la corrupción, las transferencias financieras ilícitas y la evasión fiscal. Usted sabe que el gobierno NO es confiable, si no establece políticas integrales para todas las etapas de la vida y desarrolle metas medibles que permitan monitorear el progreso en la reducción de las brechas sociales y económicas. Contra este tipo de gobiernos será siempre la RESISTENCIA común.

Anhelo que esta investigación sirva como una profunda reflexión y que sea parte del proceso en la búsqueda de una nueva sociedad otavaleña parar vivir con paz y tranquilidad.

Si usted está de acuerdo con esta visión, y confiamos en que así sea, compártala y pongámonos manos a la obra. Desde nuestra trinchera, comencemos a dejar de ser anónimos conocidos y seamos un colectivo Sarance conocido y «siempre de pie».

Fuente . Nueva Sociedad/ Editorial 1985