Educación que transforma vidas y fortalece comunidades rurales

En el kilómetro 23 de la vía Otavalo – Selva Alegre, en la comunidad de San Juan de Inguincho, una de las zonas más montañosas y rurales de la provincia de Imbabura, florece un proyecto educativo que hoy se convierte en esperanza y oportunidad para decenas de jóvenes indígenas y campesinos de la región.

La Unidad Educativa Comunitaria Intercultural Bilingüe “Saminay – El Legado”, auspiciada por la organización Children of the Andes Humanitarian (COTAH) y avalada por el Ministerio de Educación, que proporciona no solo asistencia educativa, sino también alimentación a la juventud de comunidades indígenas ubicadas en el km 23 vía a Selva Alegre, consolidándose como un modelo innovador de formación técnica en Producción Agropecuaria con enfoque sostenible, comunitario e intercultural.

Actualmente, estudiantes provenientes de varias comunidades de Imbabura acceden gratuitamente a educación desde Octavo de Educación General Básica hasta Tercero de Bachillerato. Además de la formación académica, reciben desayuno, almuerzo, acompañamiento humano y herramientas prácticas para construir un mejor futuro para sus familias y comunidades.

La propuesta educativa de Saminay se fundamenta en una visión integral del ser humano, promoviendo el desarrollo físico, intelectual y espiritual de los estudiantes. Su filosofía reconoce a la naturaleza como el eje de la vida, la tierra como madre generadora, el agua como corazón y el aire como esencia vital.

Este enfoque fortalece la identidad cultural y el respeto por el entorno natural.

Uno de los pilares fundamentales del proyecto es la permacultura, un sistema de diseño sostenible que integra conocimientos ancestrales y técnicas modernas para producir alimentos respetando los ciclos de la naturaleza. Gracias a este modelo, los estudiantes desarrollan autonomía productiva, impulsan emprendimientos rurales, fortalecen la seguridad alimentaria y promueven el cuidado ambiental.

Paul Murtha, quien apoya activamente esta iniciativa educativa, explicó que “la permacultura en la agricultura es un sistema regenerativo que imita los patrones y relaciones de los ecosistemas naturales. El objetivo es crear cultivos autosuficientes, biodiversos y resilientes, trabajando con la naturaleza y no contra ella”.

Por su parte, Edwin Vinueza, representante legal de la institución, destacó que “en Saminay no solo transmitimos conocimientos; motivamos a los jóvenes a descubrir su propósito y felicidad a través del aprendizaje y el servicio comunitario. Este proyecto demuestra que sí es posible educar con pertinencia cultural, sostenibilidad y visión de futuro”.

Mientras tanto, Jorge Fuentes, director de la UE, señaló que el aprendizaje se desarrolla directamente en la práctica: “Aquí enseñamos distintas disciplinas en esta granja de montaña, desde sistemas de riego y producción agrícola hasta emprendimiento y gestión ambiental. Todo se basa en aprender haciendo. Nuestro objetivo es fortalecer la equidad económica y social, mejorar la calidad de vida de los estudiantes y contribuir al desarrollo de sus comunidades”.

Así “Saminay – El Legado” se proyecta hoy como una experiencia educativa transformadora en el norte del país, donde la educación, la sostenibilidad y la identidad cultural se unen para construir nuevas oportunidades de vida.

El Club de periodismo de la institución invita a “medios de comunicación, organizaciones y ciudadanía en general a conocer, difundir y apoyar este modelo educativo que está cambiando realidades en el Imbabura rural, demostrando que apoyar a la educación es sembrar esperanza y futuro para las nuevas generaciones. Muy pronto desde las montañas, tendremos nuestra plataforma y con SAMINAY radio y tv on line, nos comunicaremos directamente.