EN OMCEMEDIOS. PACARI. EL AMANECER DE UNA GENERACIÓN QUE CANTÓ CON EL CORAZÓN DE OTAVALO

Cuando hurgamos en archivos, estos hacen pensar que hay épocas que no regresan, pero permanecen intactas en la memoria de los pueblos. Encontramos canciones que, aunque fueron grabadas hace décadas, siguen teniendo el mismo perfume de la juventud, la misma fuerza de los sueños y la misma emoción de quienes un día decidieron levantar su voz a través de la música.

En Otavalo “El Valle del Amanecer”, donde las montañas guardan historias y donde el canto ha sido siempre una forma de expresar la vida, nació en el 91-92  una agrupación que marcó una época en la historia musical de Otavalo.

PACARI

Una palabra kichwa que significa “amanecer”.

Y no podía existir un nombre más apropiado para un grupo formado por jóvenes otavaleños que, como el sol que aparece sobre el Imbabura y el Mojanda, llegaban con una nueva luz, con nuevas ideas y con la firme convicción de que la música podía ser un camino para expresar sentimientos, identidad y compromiso social.

En esos tiempos no comprendí ,han pasado 35 años  ahora sí está claro ..Pacari no fue solamente un grupo musical, fue una voz generacional, fue la expresión artística de una juventud inquieta que vivió los años 80 con ilusiones, rebeldías, sueños colectivos y una profunda necesidad de decir algo al mundo.

El canto como identidad y compromiso

En una época donde la música latinoamericana se convertía en una herramienta de reflexión y conciencia social, los integrantes de Pacari encontraron en el canto una manera de expresar las realidades de su tiempo.

Sus canciones hablaban de la vida, de los pueblos, de la esperanza, de las luchas sociales y de la necesidad de mantener despierta la sensibilidad humana.

Cada interpretación llevaba consigo el sentimiento de jóvenes que amaban profundamente a Otavalo y que entendían que la música no solamente debía entretener, sino también transmitir mensajes.

La agrupación estuvo integrada por:

  • Luis Flores
  • Nazim Flores
  • Fernando Gallegos
  • Henry Gómez
  • Tito Pinto (+)
  • Pancho Ruales
  • Juan Carlos Velasco

Siete caminos unidos por una misma pasión: La música. Siete historias personales que encontraron un punto de encuentro en Pacari.

Una grabación que se convirtió en memoria

Como sucede con las grandes historias culturales, hubo momentos que quedaron guardados para siempre.

La grabación de sus canciones representa hoy un verdadero documento histórico de la música otavaleña.

Aquella producción fue realizada en Le Studio del maestro Francisco Borja, un espacio que en aquellos años recibió a varios artistas y creadores que buscaban dejar una huella sonora de su trabajo. La mezcla estuvo a cargo del recordado “Negro” Ramiro Acosta

Un nombre querido por quienes vivieron aquella época de producción musical, donde cada grabación requería paciencia, dedicación y mucho corazón.

Eran otros tiempos. No existían las facilidades tecnológicas actuales. Cada instrumento, cada voz y cada arreglo musical tenían detrás horas de ensayo, esfuerzo y compañerismo. La música se construía con pasión.

El apoyo de quienes creyeron en el talento local

En aquella aventura musical también quedó el reconocimiento para quienes brindaron su apoyo y confianza.

Entre ellos se recuerda a Miller Guevara. Su aporte fue parte importante para que aquella producción pudiera convertirse en realidad. Porque detrás de cada obra artística siempre existen personas que creen, apoyan y permiten que los sueños encuentren un camino.

Diez canciones que guardan una época

Pacari dejó registradas 10 canciones originales, piezas que forman parte de la memoria musical de una generación.

Cada tema representa una fotografía sonora de aquellos años.

Son melodías que hablan de un tiempo donde los jóvenes otavaleños buscaban nuevas formas de expresión, donde las guitarras eran compañeras de camino y donde una canción podía convertirse en una bandera de identidad.

Entre esas obras permanece una canción que hoy vuelve a despertar recuerdos “Que no se duerman las guitarras”

Un título que parece escrito para este momento. Porque las guitarras de Pacari nunca deben quedarse dormidas.

Deben volver a sonar. Deben volver a contar aquellas historias. Deben volver a reunir a quienes alguna vez compartieron escenarios, ensayos, sueños y aventuras.

Un llamado al reencuentro

Hoy, cuando la memoria cultural de Otavalo busca recuperar las voces de sus protagonistas, recordar a Pacari es mirar hacia una generación que dejó huella. Es reconocer a aquellos jóvenes de los años 80 que, desde la sencillez y la pasión, demostraron que Otavalo también tenía mucho que decir a través de la música. Quizás ha llegado el momento de que esas guitarras vuelvan a encontrarse. Que las voces vuelvan a juntarse.

Que las historias vuelvan a ser contadas. Que Pacari vuelva a amanecer. Porque los pueblos que valoran a sus artistas conservan viva su identidad. Y porque en Otavalo, donde cada amanecer trae una nueva esperanza, todavía resuena aquella invitación:

Que no se duerman las guitarras…porque todavía tienen muchas historias que cantar.https://drive.google.com/file/d/19jIa5EwwHqM4T_7xYqBWHdCnWR1SfyVb/view?usp=drive_web

Pacari: el amanecer musical de una generación otavaleña que nunca dejó de soñar.