Hay hombres cuya vida no cabe en los márgenes de la historia oficial, porque su paso deja huellas que no se miden en cargos, sino en convicciones. El doctor Wilfrido Lucero fue uno de ellos. Abogado de temple firme y político de palabra encendida, su nombre resuena todavía en los corredores del poder y en la memoria viva de su pueblo, como un símbolo de coherencia en tiempos de incertidumbre.

Tres veces presidente del Congreso Nacional, alcalde de Tulcán, prefecto del Carchi y legislador durante más de dos décadas no consecutivas, su trayectoria no fue simplemente extensa, fue profundamente significativa. En cada responsabilidad asumida, Lucero encarnó una forma de liderazgo que hoy se antoja escasa, la del hombre que no negocia sus principios, que enfrenta las tormentas con dignidad y que entiende el servicio público como un deber moral antes que como una oportunidad personal.
Pero toda vida pública necesita también de quien la narre con humanidad, con cercanía, con esa mirada íntima que trasciende los discursos. Y es allí donde su hijo, el MSc. Esteban Lucero, recoge la antorcha de la memoria para entregarnos la obra “Wilfrido Lucero: Valentía y Liderazgo”, un testimonio que no solo recorre la vida política del homenajeado, sino que nos invita a comprender al hombre detrás del personaje, sus luchas, sus silencios, sus decisiones más difíciles.

Este acto de memoria y gratitud será presentado por el Dr. Ramiro Rivera Molina, en una velada que promete ser no solo un evento académico, sino un encuentro con la historia viva del Ecuador.
La cita es este viernes 17 de abril, en el auditorio Cotama de la Universidad de Otavalo, bajo la organización de la Fundación Gonzalo Rubio Orbe, presidida por el Lcdo. Jorge Valdospinos Rubio, quien extiende una cordial invitación a la ciudadanía para ser parte de este homenaje.
Porque recordar a Wilfrido Lucero no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de responsabilidad: el de mirar hacia atrás para comprender qué tipo de líderes necesita el presente. Y quizás, en ese espejo de valentía y liderazgo, encontremos también una brújula para el futuro.
