UNIÓN NACIONAL DE PERIODISTAS – NÚCLEO DE IMBABURA
Lcdo. Holger Marcelo Campos Encalada
5 de enero de 2026 – Día del Periodista Ecuatoriano**
Señoras y señores, colegas periodistas, autoridades, invitados especiales, queridos miembros de la Unión Nacional de Periodistas del Núcleo de Imbabura:
Hoy regreso ante ustedes, no sólo como colega, no sólo como parte de este querido gremio, sino como presidente reelecto de la UNP Imbabura. Y antes de pronunciar una sola idea sobre este día tan importante, necesito decir algo desde el corazón:
Gracias. Gracias por la confianza renovada. Gracias por creer que aún puedo aportar y conducir. Gracias por permitirme continuar sirviendo a un gremio que es más que una institución: es una comunidad que piensa, que siente, que recuerda, que sueña y que lucha. Tribunal electoral

Asumir una presidencia por segunda ocasión no es un premio; es una responsabilidad doble.Es una afirmación clara de que lo que hicimos no fue suficiente, pero fue un comienzo. Y una invitación a hacer ahora lo que falta, lo que urge, lo que nos corresponde.
Una fecha que no es ceremonial, sino fundacional . Cada 5 de enero, el Ecuador detiene por unos instantes su ruido cotidiano para recordar algo esencial: el nacimiento del periodismo en nuestro país.

En 1792, Primicias de la Cultura de Quito abrió una grieta luminosa en un tiempo de oscuridad. Su fundador, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, desafió estructuras, desnudó abusos, cuestionó silencios y sembró ideas libertarias cuando decir la verdad era prácticamente un delito.
Y aun así lo hizo. No escribía para agradar. Escribía para mover. No publicaba para ganar elogios. Publicaba para despertar conciencia. No informaba para entretener. Informaba para transformar.
Y hoy, más de dos siglos después, estamos aquí porque esa llama no se extinguió. Porque ese espíritu se volvió semilla.
Y porque una nación entera sigue necesitando voces que hagan lo que Espejo hizo: examinar la realidad, cuestionar el poder, defender la dignidad humana y orientar a la ciudadanía.
Celebrar el periodismo es, también, mirarlo con honestidad. Si algo he aprendido como periodista escéptico —y digo escéptico en el sentido más sano del término— es que una conmemoración no tiene sentido si no viene acompañada de reflexión.
El periodismo vive hoy una etapa compleja. No podemos ignorarlo.
Vivimos tiempos en los que la verdad se ve cercada por intereses, por algoritmos, por la velocidad que mata el análisis, por la precarización laboral, por la falta de garantías, por la presión y por la polarización.
No es fácil trabajar cuando la ciudadanía exige precisión absoluta, y al mismo tiempo consume información superficial. No es sencillo sostener un medio cuando la economía aprieta. No es cómodo investigar cuando la puerta más difícil de tocar es, justamente, la que guarda lo que el poder quiere ocultar. Pero aquí estamos. Los jóvenes, con su energía incansable. Los de trayectoria, con su temple afianzado por los años.
Las nuevas voces que llegan sin miedo a innovar. Las voces experimentadas que saben cuándo callar, cuándo insistir y cuándo encender la grabadora.
Y la realidad es simple: Nos necesitamos unos a otros.
A los periodistas jóvenes
Permítanme empezar con ustedes. Ustedes vienen al gremio con herramientas nuevas, con lenguajes distintos, con maneras frescas de mirar el mundo. No permitan que nadie les minimice su capacidad. La historia de hoy también necesita cronistas jóvenes que sepan contarla con rigor, con empatía y con creatividad.
Pero les pido algo: No confundan inmediatez con profundidad. No confundan likes con credibilidad. No confundan viralidad con impacto real. El periodismo no es un escenario para figurar, sino una responsabilidad para servir.
Busquen mentores. Pregunten. Duden. Contrasten. Sean valientes, pero también cuidadosos. Sean críticos, pero también justos.

A los periodistas de larga trayectoria
A ustedes, con respeto y admiración. Gracias por enseñarnos y por resistir. Gracias por continuar.
Gracias por haber sostenido este oficio incluso en los años más oscuros para el país y para los medios. Hoy los jóvenes necesitan sus historias, sus advertencias, sus técnicas, sus memorias.
El gremio necesita su temple. Y la sociedad necesita su ejemplo.
No se retiren del debate. No se aparten de las nuevas generaciones. Son ustedes el archivo vivo de nuestras luchas, y ese archivo no se debe perder. Los problemas actuales no son una pared: son un mapa
Como periodista que ha visto cómo cambia el oficio —y cómo cambia el país— no puedo hacer un discurso vacío. Sería irresponsable.
Debemos reconocer que existen: • medios con condiciones laborales indignas, • amenazas digitales constantes,• desinformación organizada,• tecnologías que pueden desplazar o confundir,• intereses que quieren domesticar la verdad,• y una ciudadanía que, a veces, ya no distingue entre un periodista serio y un generador improvisado.
Pero no basta con reconocerlo. Tenemos que actuar.
Y la solución, aunque suene grande, tiene un comienzo pequeño y firme: unidad gremial.
La UNP Imbabura debe ser un faro, no un edificio. Con toda humildad y determinación quiero decirlo:
Nuestra UNP no puede ser un club cerrado. Debe ser una fuerza viva. Una institución que:
– Capacita permanentemente.
– Acompaña a los colegas en momentos de peligro o conflicto.
– Defiende al periodista con firmeza y con fundamento.
– Actualiza sus prácticas.
– Llama a la ética en cada paso.
– Y construye confianza, no sólo discursos.
El país necesita periodistas confiables. Imbabura necesita periodistas confiables.
Y eso no se logra con slogans, sino con trabajo concreto, con formación, con rigor, con compromiso.

El nuevo directorio: un equipo para servir, no para figurar
Permítanme presentar, con orgullo y gratitud, a quienes caminarán conmigo en este período 2026–2028:
PRESIDENTE
Lcdo. Holger Marcelo Campos Encalada
VICEPRESIDENCIA
MSc. Consuelo Andrade
TESORERO
Lcdo. David Monge
SECRETARIO
Lcdo. Eduardo Vásquez
ASESOR JURÍDICO
Abg. William Carrillo
VOCAL PRINCIPAL 1
Dr. Patricio Pérez
VOCAL SUPLENTE 1
Lcda. Luisana Paredes
VOCAL PRINCIPAL 2
Lcda. María Dolores Morán
VOCAL SUPLENTE 2
Lcdo. Ramiro Cazar
VOCAL PRINCIPAL 3
Lcda. Patricia Pasquel
VOCAL SUPLENTE 3
Lcdo. Edwin Roldán
TRIBUNAL DE HONOR
MSc. Mónica Valencia, Lcdo. Jacinto Salas, Dr. Eladio Coral
Este es un equipo diverso, profesional, equilibrado y comprometido. Es un equipo que no está aquí para ocupar cargos, sino para asumir tareas. No para recibir aplausos, sino para resolver problemas. No para presidir ceremonias, sino para construir soluciones con ustedes.

Los invito a caminar junto a este directorio, a pedir, a exigir, a acompañar, a señalar cuando sea necesario, y a aportar cuando sea posible. Los cargos no nos separan del gremio. Los cargos nos obligan a servirlo. Ética, confiabilidad y propósito: tres pilares innegociables. La ética no es una frase bonita para actos solemnes. La ética es una forma de respirar el periodismo. Es lo que marca la diferencia entre un oficio honesto y una profesión vacía. La confiabilidad se construye todos los días:
– cuando verificamos,
– cuando contrastamos,
– cuando evitamos exagerar,
– cuando rectificamos con humildad,
– cuando entendemos que la información no es nuestra: es de la ciudadanía.
Y el propósito, queridos colegas, es lo que mantiene con vida este oficio incluso en tiempos difíciles.
No estamos aquí para competir entre nosotros. Estamos aquí para proteger a la comunidad del engaño, para iluminar zonas oscuras, para documentar la realidad y para defender la libertad de expresión, que es la primera libertad de todas.
Un llamado final: caminar juntos
Hoy, en este Día del Periodista Ecuatoriano —día que honra la valentía visionaria de Eugenio de Santa Cruz y Espejo— quiero hacer un llamado profundo, honesto y urgente: No dejemos que nos dividan. No permitamos que la desinformación nos supere. No normalicemos las malas prácticas. No renunciemos a la ética, ni a la empatía, ni a la verdad.
Como presidente reelecto, no prometo lo imposible. Prometo trabajo.
Prometo coherencia. Prometo buscar consensos. Prometo escuchar.
Prometo sostener esta institución con responsabilidad, con firmeza y con humildad.
Pero sobre todo, prometo algo más importante: no caminaré adelante ni detrás, sino a su lado.

Porque el periodismo no se construye desde un escritorio, sino desde la calle, desde la fuente, desde la comunidad, desde la conciencia. Y así como Espejo escribió para liberar, nosotros debemos trabajar para servir. Queridos colegas: Sigamos siendo guardianes de la verdad. Sigamos siendo incómodos cuando sea necesario.Sigamos siendo sensibles cuando el dolor nos toque. Y sigamos siendo, ante todo, periodistas confiables para Imbabura y para el país.
Gracias nuevamente por la confianza. Gracias por permitirme seguir sirviendo. A ,Anita mi esposa, a mis hijos Juan Marcelo, Fernando Israel y Pablo Andrés, a mis nietos Francisco y Alejandro, a mis hermanas y hermanos y familia toda . Gracias , por caminar conmigo.

¡Que viva el periodismo ético! ¡Que viva la UNP Imbabura! ¡Que viva la verdad!
Muchas gracias.
