La delegación de la Universidad Zamorano y Saminay conocieron el modelo del Proyecto Verde Oveja en Cotacachi.


En medio de los paisajes andinos de Cotacachi, una jornada de intercambio de conocimientos y cooperación dejó abiertas nuevas oportunidades para el desarrollo educativo y productivo de la región. Gracias a la gestión de la Dra. Sarah Christensen , una importante delegación tuvo la oportunidad de conocer de cerca el Proyecto Verde Oveja (LVO), considerado la única lechería ovina comercial del Ecuador y un referente en producción sostenible, bienestar animal y desarrollo comunitario.


La comitiva estuvo integrada por el rector de la Universidad Zamorano, Jeffery Cohen; Alejandro Osorio, Director de Desarrollo Institucional; Adolfo Mariscal, representante de Zamorano en Ecuador; Robert Watson Barber, miembro de la Junta de Fiduciarios y gerente de la Hacienda La Querencia; el representante de la UE Saminay; Edwin Vinueza; y el director educativo Jorge Fuentes, quienes participaron activamente en el recorrido técnico y académico.


Desde su llegada, la delegación fue recibida con gran hospitalidad por los propietarios del proyecto, los médicos veterinarios Heather Steyn y Phillip Steyn, quienes compartieron la inspiradora historia que dio origen a esta iniciativa. Explicaron cómo una pasión familiar por la producción ovina y la elaboración artesanal de quesos se transformó, al llegar al Ecuador, en un modelo de desarrollo integral que combina innovación agropecuaria con compromiso social hacia las comunidades indígenas de la zona.
Durante la visita, los anfitriones expusieron detalladamente los procesos de producción de leche y queso de oveja, las ventajas nutricionales de estos productos, el manejo responsable del ganado, las certificaciones de bienestar animal y las estrategias de sostenibilidad que distinguen al proyecto. Más allá de la producción, destacaron que su principal objetivo ha sido generar oportunidades de empleo, capacitación y educación para las familias de la comunidad, fortaleciendo su calidad de vida mediante un modelo inclusivo y solidario.


Uno de los momentos más significativos del encuentro fue el análisis de la posibilidad de replicar esta experiencia en beneficio de la Unidad Educativa Saminay, integrando procesos de formación técnica y emprendimiento bajo la filosofía de «Aprender-Haciendo», principio que caracteriza a la Universidad Zamorano. Los propietarios expresaron su total disposición para acompañar este proceso y asumieron el compromiso de recibir próximamente a una delegación de estudiantes, quienes podrán conocer directamente el funcionamiento del proyecto y enriquecer su formación con experiencias prácticas.

La jornada continuó con la visita al moderno Hospital de Animales Amici Cannis, en Cotacachi, donde los asistentes observaron un modelo de atención veterinaria que combina tecnología, profesionalismo y una profunda vocación de servicio hacia los animales y la comunidad. El recorrido permitió comprender cómo la medicina veterinaria, la producción agropecuaria y la responsabilidad social pueden integrarse para generar un impacto positivo en el territorio.

Más que una visita protocolaria, este encuentro representó un espacio cercano para compartir experiencias, intercambiar conocimientos y conversar sobre el presente y el futuro de la educación agropecuaria y el desarrollo rural. La delegación reafirmó el valor de construir alianzas estratégicas que fortalezcan la formación de las nuevas generaciones mediante experiencias reales de innovación y servicio.
Finalmente, los integrantes de la comitiva expresaron un sincero agradecimiento a Heather y Phillip Steyn por la cálida acogida, la apertura para compartir su experiencia y la generosidad con la que mostraron un proyecto que hoy se ha convertido en un ejemplo de sostenibilidad, emprendimiento y compromiso con la comunidad.


La visita en la que se reunieron tres Zamoranos el Director de Verde Oveja, el representante de Saminay y Auki Arotingo, del área de ordeño, graduados de Zamorano, demostraron cómo la educación y las oportunidades pueden transformar vidas y fortalecer el sector agropecuario.

Esta visita dejó una convicción compartida. Cuando el conocimiento, la solidaridad y el trabajo conjunto se unen, es posible construir modelos que transformen vidas y contribuyan al desarrollo de las comunidades, sembrando oportunidades para las futuras generaciones.