Desde el viernes 01/05/2026, varias ciudadelas, barrios y sectores de Otavalo no contamos con servicio de agua potable, sin que exista una solución real por parte de la Alcaldía y EMAPAO-EP.

Como ciudadano de Otavalo, expreso mi profunda preocupación e indignación por los cuatro días de corte de agua potable que afectan a nuestras familias, comercios y a toda la dinámica del cantón.

No se trata solo de una molestia, estamos hablando de un servicio básico que impacta la salud, la higiene, la economía local y la imagen de nuestra ciudad, especialmente en días de feriado, cuando recibimos visitantes y turistas que merecen una atención digna. Es inaceptable que, en pleno siglo XXI, tengamos que enfrentar interrupciones prolongadas sin soluciones eficientes ni planes de contingencia visibles.

Este reclamo es también un llamado urgente a las autoridades: a la señora alcaldesa y a EMAPAO. Es necesario que se tomen acciones inmediatas y responsables para evitar que estos cortes se repitan. La planificación, el mantenimiento preventivo y la comunicación oportuna con la ciudadanía no pueden seguir siendo tareas pendientes.

Tres días sin suministro, afectando directamente a adultos mayores, niños, personas con discapacidad y enfermos que requieren el líquido vital para su salud e higiene, incumplimiento de tanqueros, se anunció la dotación mediante tanqueros, pero estos no han llegado a los sectores o no recorren todas las calles, obligando a familias a caminar largas distancias por poca cantidad de agua.

Vulneración de derechos, se está incumpliendo el Art. 12 de la Constitución, además, solicitamos que, ante emergencias como esta, se coordine de manera efectiva con cantones aledaños para garantizar el suministro de agua mediante tanqueros municipales, la solidaridad interinstitucional no es una opción, es una obligación cuando está en juego el bienestar de la población.

A los vecinos, tomar precauciones, almacenar agua de forma responsable y mantenerse informados por canales oficiales. Pero también les invito a no normalizar esta situación, exigir servicios básicos de calidad es un derecho, no un privilegio.

Otavalo merece respeto, planificación y soluciones reales. El agua no puede seguir siendo un problema recurrente.

ATENCIÓN CIUDADANÍA Y VECINOS OTAVALEÑOS

Luego de mi primer artículo sobe este tema   me han escrito algunas personas y vecinos de Otavalo e inclusive me han pedido mi punto de vista a este gran problema, cuatro días sin agua y como ciudadano otavaleño y periodista local, siento que antes de dar mi criterio es importante analizar con responsabilidad lo que puede ocurrir cuando sucede una situación como esta en una ciudad.

Hoy que veo a la colega directora de comunicación “enfrentado” y “en vivo” mostrando las actividades que se están realizando para paliar este problema de falta de agua es importante decir que el Gobierno Autónomo Descentralizado de Otavalo y su empresa pública de agua, EMAPAO, están enfrentando consecuencias que van desde el desgaste institucional, hasta posibles procesos administrativos y exigencias legales. Por supuesto que la ciudadanía tiene el derecho de demandar explicaciones claras, planes de contingencia efectivos y garantías de que esta situación no se repetirá. También al haber presión política, hay pérdida de confianza por lo que es urgente un llamado respetuoso para mejorar la planificación, el mantenimiento de infraestructura y la gestión de crisis.

Sin embargo, en medio de este escenario, también es necesario hacer un llamado a la calma y a la responsabilidad colectiva.

Comprendo la preocupación, también soy un ciudadano de la ciudadela Imbaya que estoy sufriendo este malestar y las dificultades que implica la falta de agua, más aún en días de feriado. Es un momento complejo, pero es fundamental mantener la calma, hacer un uso responsable del agua que se logre abastecer y estar atentos a la información oficial para evitar desinformación o rumores que solo agravan la situación.

Al mismo tiempo, es justo reconocer y agradecer la solidaridad de los cantones aledaños que, a través de camiones tanqueros, están apoyando con el suministro emergente de agua para los hogares afectados. Este esfuerzo interinstitucional permite paliar, aunque sea parcialmente, la necesidad urgente de muchas familias.

Este gesto demuestra que, incluso en momentos críticos, la cooperación entre territorios puede marcar la diferencia. Hoy más que nunca, Otavalo necesita unidad, gestión eficiente y respuestas claras, pero también ciudadanía consciente y solidaria.

La crisis del agua debe resolverse con acciones inmediatas, pero también debe dejar lecciones para el futuro, planificar mejor, invertir en infraestructura y priorizar un servicio que no puede fallar.