En los últimos meses ha comenzado a circular en redes sociales un fenómeno conocido como “therian”, una tendencia en la que algunas personas, principalmente jóvenes, se identifican simbólicamente con animales, adoptando comportamientos o expresiones relacionadas con ellos.

Antes de seguir que es un therian ? . Los therians (o therianthropes) son personas que se identifican interna, psicológica o espiritualmente con un animal no humano, sintiendo una conexión profunda con él, a menudo denominado «theriotipo». Esta identidad no implica una transformación física ni la creencia de ser realmente un animal en el mundo físico, sino una vivencia interna y personal.
Desde una mirada ciudadana, este fenómeno ha generado opiniones divididas. Por un lado, hay quienes lo interpretan como una forma de expresión individual o búsqueda de identidad en una era digital cada vez más diversa. Por otro, existen voces críticas que consideran que este tipo de manifestaciones pueden alejarse de fundamentos racionales que históricamente han guiado el desarrollo del pensamiento humano.
Como sociedad, es innegable que hemos construido conocimiento, ciencia y cultura a lo largo de miles de años de evolución intelectual. Ese proceso ha estado marcado por el uso de la razón, la educación y el fortalecimiento de nuestras capacidades cognitivas.
Sin embargo, también es importante recordar que vivimos en un tiempo donde la libertad de expresión y la construcción de identidad personal forman parte del tejido social contemporáneo.

El debate, por tanto, no debería centrarse en la descalificación, sino en preguntas de fondo:
¿Qué está llevando a los jóvenes a buscar nuevas formas de identidad?
¿Qué rol juegan la familia, la educación y las redes sociales en estos procesos?
¿Estamos acompañando adecuadamente el desarrollo emocional y psicológico de las nuevas generaciones?
Más allá de posturas personales, el respeto sigue siendo un principio fundamental. La convivencia social exige diálogo, comprensión y, sobre todo, responsabilidad al momento de emitir opiniones en espacios públicos.
En tiempos de cambios culturales acelerados, el desafío no es solo opinar, sino entender y desde una perspectiva informativa y social, este tipo de manifestaciones invita a una reflexión profunda sobre el momento cultural que atravesamos. Las nuevas generaciones crecen en un entorno marcado por la hiperconectividad, la exposición constante a contenidos globales y la búsqueda de pertenencia en comunidades digitales.

Como OMCEmedios comprometido con la sociedad, es importante reconocer que el desarrollo humano ha estado históricamente ligado al fortalecimiento del pensamiento crítico, la educación y la construcción de conocimiento basado en la realidad, la ciencia y la convivencia social.
En este sentido, es fundamental promover en los jóvenes:
El fortalecimiento de su identidad personal desde el autoconocimiento y la autoestima.
El pensamiento crítico frente a tendencias digitales.
El acompañamiento familiar y educativo en su desarrollo emocional.
El respeto por sí mismos y por los demás en un entorno diverso.
Al mismo tiempo, se hace un llamado a la ciudadanía a mantener una postura responsable y respetuosa en el debate público. Las diferencias de criterio deben ser abordadas con madurez, evitando la descalificación o el ataque, y priorizando el diálogo constructivo.
El desafío actual no es rechazar o aceptar de forma inmediata estos fenómenos, sino comprenderlos en su contexto y orientar a las nuevas generaciones hacia un desarrollo integral, consciente y equilibrado.
Educar, orientar y dialogar sigue siendo el camino para construir una sociedad con criterio, respeto y futuro.