Hoy los otavaleños e imbabureños, vimos en nuestro cielo azul, 𝘶𝘯 𝘮𝘦𝘯𝘴𝘢𝘫𝘦 𝘢 𝘭𝘢 𝘦𝘴𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘮𝘪𝘴𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘢 𝘯𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯. 

M𝘢́𝘴 𝘢𝘭𝘭𝘢́ 𝘥𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘥𝘪𝘧𝘦𝘳𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴, que la continuidad de la convivencia pacífica en Otavalo, sea nuestra prioridad ,nos una e identifique.  Un país precisa reencontrarse con su esencia, necesita líderes honestos, ciudadanos valientes y un pueblo unido por el respeto mutuo. La violencia y las amenazas solo destruyen lo que generaciones enteras construyeron con esfuerzo.

El futuro de Otavalo no puede edificarse sobre las ruinas del odio, sino sobre los cimientos del entendimiento, la verdad y la paz.

Hoy, más que nunca, es necesario este llamado a la reflexión y a la convivencia pacífica. Que las diferencias se expresen con respeto; que las voces con legalidad se escuchen sin temor.

Que regrese 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰 𝘢𝘤𝘵𝘶𝘢𝘳 𝘥𝘪𝘢𝘳𝘪𝘰, 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘳𝘦𝘴𝘱𝘦𝘵𝘰, 𝘦𝘯 𝘭𝘢 amabilidad, en la 𝘶𝘯𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘥𝘪𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥, 𝘺 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘳𝘪𝘲𝘶𝘦𝘻𝘢 𝘥𝘦 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘢 𝘱𝘭𝘶𝘳𝘪𝘤𝘶𝘭𝘵𝘶𝘳𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥.  Otavalo 𝘴𝘪𝘨ue de 𝘱𝘪𝘦