Reconocimiento del Carácter Colectivo y No Propietario
Respeto a la Diversidad y a la Interculturalidad
Protección del Patrimonio Cultural
Promoción del Uso Colectivo y Comunitario
Fomento de la Educación y Sensibilización

Considerando los antecedentes históricos, culturales y patrimoniales de las cuatro celebraciones ancestrales andinas; el Pawkar, Quillas, Kapak y en especial el Inti Raymi, me permito presentar esta investigación, mi punto de vista y criterio.
Inti Raymi, antes se le concia también como P’unchaw Raymi (fiesta del sol) es una celebración andina, especialmente de los pueblos kichwa y quechuas, de origen incaico y preincaico, que se realiza alrededor del solsticio de invierno austral en el mes de junio en diversos lugares de los países andinos (Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, entre otros).
Como fiesta prehispánica, es considerada una de las más importantes y mejor documentadas celebraciones de los Andes prehispánicos y del calendario incaico, en el que habría estado vinculada al culto solar (en la época incaica, de Inti). Modernamente, ahora en e Inty Raymi poco pero mas acentuado en el Pawkar ,se realizan varias fiestas comunales, campeonato de futbol, boly, basket, ciclismo, hasta festivales musicales de todo ritmo, ferias, recreaciones tradicionales, gastronomía andina, concursos de rondines, ceremonias conmemorativas, todo a menudo ya considerados como atractivo turístico e inversiones económicas ,una semana antes y una después del 24 de junio, en algunas comunidades del norte del Ecuador se extienden hasta agosto, es decir a pocos días del 21 de septiembre conmemoración del Quilla Raymi . La celebración en Otavalo inicia con el Solsticio de Verano que en Kichwa se conoce como Intiwatana.
A las vísperas del Hatun Puncha o día grande, los hombres que encarnarán al místico Aya Huma acuden por la noche a las pakchas o lugares sagrados para dejar la vestimenta que utilizarán el día de la gran fiesta. “La idea es que el traje tome la energía durante la noche, y al día siguiente ésta sea transmitida al personaje para que danzará con pasión” dice Alfonso Andrade, danzante que encarna al místico personaje del Diablo Huma.

Durante la época de los incas, el Inti Raymi habría sido instituido por el inca Pachacútec en la década de 1430, como parte de su reorganización político-administrativa. El raymi del solsticio de invierno austral (21 de junio) era uno de los dos mayores festivales celebrados en honor al sol en el Cusco, Perú.
El otro festival habría sido el Cápac Inti Raymi (fiesta del gran sol) celebrado por los incas en el solsticio de verano austral (21 de diciembre). Según relata el escritor Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616), el wawa Inti Raymi significaba que el dios Sol renacía para dar inicio a un nuevo ciclo anual, el «tiempo circular inca» (debido a que no concebían el tiempo como lineal sino como un círculo cronológico)[cita requerida] así como el origen mítico del Inca, quien fue enviado por el Sol (como dios ordenador de las acciones de las poblaciones del antiguo mundo). Su celebración duraba 15 días, en los cuales había danzas, ceremonias y sacrificios. El último Inti Raymi con la presencia del Inca fue realizado a partir del 21 de junio de 1535.
Hubo también quien prohibió esta fiesta, fue en 1572, el virrey Francisco Álvarez de Toledo (1515-1584) prohibió esta fiesta (junto con las demás celebraciones) por considerarla una ceremonia pagana y contraria a la fe católica. Se siguió realizando de manera clandestina, como protesta a la «extirpación de idolatrías», hoy hay “autoridades” aventureras que quiere crear ordenanzas para conmemorar esta festividad, o realizar un “paro” para ordenar no bailar en muestra de alguna inconformidad, nada más loco.

para algunos, es tiermpo de vestirse con el mejor traje o sea el del “Runa kay” para a la autoridad de turno, invitarle a conmemorar el Inty Rami cargado de cestas de frutas, castillos, huevos, gallinas como “mediano” y nombrarle “padrino” para que “apoye” a la realización preparado por los hoy denominados “gestores culturales”.
El Inti Raymi es una práctica social que pone de manifiesto una forma de ser y estar en el mundo propia de nuestros ancestros, los pueblos originarios andinos. Es una celebración de origen Inca que encontró en el sincretismo religioso el medio para sobrevivir al periodo colonial y republicano hasta nuestros días.
A partir de la década de 1980, gracias a los movimientos culturales de la época, el Inti Raymi empieza a desplazar a las fiestas de San Juan y San Pedro como un dispositivo de reafirmación y reconstrucción de la identidad de los pueblos del Ecuador.

Nadie posee ni puede apropiarse individualmente de las fiestas tradicionales andinas. Estas celebraciones son patrimonio inmaterial de las comunidades originarias, las cuales las mantienen vivas como expresiones colectivas, culturales y espirituales. La apropiación exclusiva o comercial de estas festividades vulnera su esencia y significado.
Las celebraciones como el Inti Raymi y otras relacionadas reflejan la diversidad cultural de la región andina. Es fundamental promover el respeto intercultural, evitando usos que desvirtúen su significado original o que pretendan convertir estas festividades en eventos comerciales sin reconocimiento de su valor ancestral. Un mestizo, un runa, un rojo, un amarillo, un blanco todos podemos conmemorar todos los Raymis, pero sin desvirtuar su génesis y respetando su tradición.
Las instituciones públicas, privadas y comunitarias deben colaborar en la protección y promoción de estas celebraciones, garantizando que su realización respete las tradiciones, rituales y simbolismos originales, y que se eviten apropiaciones indebidas.
Los raymis, deben continuar siendo celebradas y promovidas por las comunidades originarias y sus representantes, asegurando que su participación sea activa y respetuosa, en concordancia con su cosmovisión y valores ancestrales.

Es imprescindible educar sobre el origen, significado y protección de estas celebraciones, promoviendo una comprensión profunda y respetuosa para evitar su uso simplificado o comercializado.
En el ámbito político el Inti Raymi representa un espacio-tiempo que irrumpe en la cotidianidad para poner en confrontación y diálogo al pasado y al presente, lo masculino y lo femenino, Hanan (arriba) y Urin (abajo), lo indígena y lo mestizo, lo urbano y lo rural. El tinkuy (encuentro) es un elemento importante de la celebración, puesto que lucha por una apropiación simbólica del territorio. Es común que la música y el baile que caracteriza a la celebración encuentre su punto máximo con la toma física de la plaza, para recordarnos la coexistencia de los opuestos complementarios.
En conclusión, las 4 fiestas ancestrales andinas más importantes; Pawkar, Inty, Quillas, Kapak Raymi y otras fiestas o conmemoraciones relacionadas, son patrimonio cultural colectivo que pertenece y debe ser respetado por toda la sociedad, sin que nadie tenga derecho de apropiarse o apropiarlas como propiedad exclusiva. La celebración del Inti Raymi no solo busca preservar el legado cultural de los pueblos andinos, sino que tiene como rol principal recordarnos de dónde venimos. En última instancia, el Inti Raymi nos invita a reapropiarnos de nuestros orígenes como principio en la construcción de una verdadera sociedad intercultural.
La protección de su esencia y significado es responsabilidad de todos, garantizando su conservación y transmisión a las futuras generaciones.
