El costo del CO2.

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El dióxido de carbono (CO2) también llamado anhídrido carbónico es un gas incoloro e inodoro, presente en la atmósfera en una proporción de 380 partes por millón (ppms). Si bien el dióxido de carbono no es tóxico ni tan siquiera nocivo para la salud humana, tampoco es útil para la respiración, de manera que altas concentraciones en el aire interior de este gas producen una sensación poco confortable debido a que desplaza el oxígeno del aire y hace que la respiración se vuelva más fatigosa.

Las principales fuentes son, la combustión de materiales fósiles (carbón, derivados del petróleo, biomasa, etc) y la respiración aeróbica de la especie animal.  En mucha menor medida, fenómenos naturales como los volcanes, contribuyen asimismo al incremento de la tasa de CO2

Como absorbentes o reductores de la proporción de este gas en la atmósfera están los vegetales que mediante el sol y la función clorofílica sintetizan el carbono incorporándolo a su estructura (tronco, hojas, etc. ) el otro gran “absorbedor” de dióxido de carbono es la superficie marina que lo disuelven el agua para que pueda ser utilizado por la vegetación marina.

Este ciclo de generación y absorción del dióxido de carbono en la naturaleza es lo que se llama “ciclo del carbono”  (en realidad es bastante más complejo que lo que aquí se expone).

El impacto del impuesto al carbono y los combustibles fósiles. Más de cuarenta gobiernos han establecido precios para el carbono, una herramienta que pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al volver literalmente más costoso el uso de combustibles no renovables.

Una revisión de The New York Times encontró que en muchos de los lugares el precio en dólares no ha sido fijado en un monto suficientemente alto para lograr ese cometido, debido en parte a presiones políticas.

  • ¿Qué conviene: bolsa de papel o de plástico? En varias ciudades del mundo se han establecido medidas para reducir el uso de las bolsas de plástico, que se tardan décadas en degradarse y raramente son recicladas. Pero ¿qué alternativa conviene más para remplazarlas?, revisando los beneficios de las bolsas de papel (también tienen una importante huella de carbono) y las reutilizables (solo son sostenibles si realmente las usas cada vez que visitas el supermercado).